Hoy después de la clase a la una menos cuatro por la tarde, me fui a otra clase y no noté que había dejar mi goma allí. Llegando a otra clase y querando escribir algo, se me dió cuenta que mi goma no estuve en mi bolsa. Fue muy incómodo porque yo suelo escribir con lapiz y necesito un goma para mantener mi nota en orden y claridad. Tuve ganas de volver a esa clase, por tanto inmediatamente fui allí.
Estuve muy tonta. Ví que esa clase estuve oscura y creí que hube nadie. Abriendo la puerta, encontré que hube una clase y ellos estuveron viendo una película. ¿Qué hacerías?Pienso que usualmente salirías rapidamente, ¿no? Pues, yo no salí. Entré en la clase y corrí un poco al asiento que yo había sentido hoy. Es verdad. Lo más fue que yo pregunté a la chica allí si había encontrado un goma. Seguro. ¡Es verdad! Estuve muy tonta, tontísima.
La chica fue simpática y respondió que no lo vió. Luego noté que yo interrumpiría la clase, salí corriendo. No sé si realmente que yo he dado problema a esa clase, pero yo creo que no se molestré tanto. ¡Lo siento! ¡No sé cómo hice algo así! Nunca de nuevo.
Ahora tengo que usar un goma nuevo. La verdad es que lo que he perdido sólo se he usado un poco. ¡Qué pérdida!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario