-- un chino en Pekín le ayuda a guardar la memoria del amor pasado de sus paisanos.
Kasey Lee 29 de enero de 2010
Un estudio pequeño de unos metros cuadrados se situada alrededor de la Calle Antigua en Pekín, China, así caben sólo dos armarios rojos y enormes de madera con muchos cajones donde están llenos de algo que no saldrá a la venta. ¿Abre sin fines lucrativos aquí? Póngase más cerca de ellos, se encontraría con que cada cajón puede ser muy único en su color y diseño, aparte de que se ha etiquetado con un número distinto. ¿Para qué sirve este estudio? Dino, su dueño, nos presentó a su negocio interesante e innovador.
Un estudio pequeño de unos metros cuadrados se situada alrededor de la Calle Antigua en Pekín, China, así caben sólo dos armarios rojos y enormes de madera con muchos cajones donde están llenos de algo que no saldrá a la venta. ¿Abre sin fines lucrativos aquí? Póngase más cerca de ellos, se encontraría con que cada cajón puede ser muy único en su color y diseño, aparte de que se ha etiquetado con un número distinto. ¿Para qué sirve este estudio? Dino, su dueño, nos presentó a su negocio interesante e innovador.
Uno de los dos armarios rojos donde se caben muchas memorias del amor.
‘Bienvenidos al ‘‘Banco de Ex-Amor’’,’ dijo este chico de 28 años, señalando con el dedo a los cajones, ‘cada uno entierra una historia de amor, un recuerdo más importante a su propietario.’ Explicó que los que se caben dentro son objetos de sus clientes que son en señal de la relación de amor que han terminado. Unos quieren buscar sus amores nuevos y prefieren empezar todo de nuevo, mientras que otros se temen mucho que sus amantes presentes se enteren de algo relacionado a sus novios pasados. Así Dino les ayuda a guardar las cosas viejas en este estudio.
Si pagas diez dólares al mes o cien dólares al año por cada cajón, puedes dibujar encima de tú propio cajón y meter cualquiera cosa que deseas después de informar al dueño, entonces déjalo en el armario. ‘Sé que es tú secreto y tienes privacidad, pero va bien evitarme el riesgo de guardar algo peligroso o ilegal. De todas maneras yo lo digo a nadie. Claro, todos son confidenciales, ¿no?’ De hecho Dino es muy fidedigno y a sus clientes les gusta charlar de corazón abierto como amigos y siempre se caen muy bien con él.
‘He escuchado muchas historias conmovedoras. Es muy común de la gente que sólo quiere hablar de su sentimiento con alguien al cabo de romper.’ Según su observación, lo que precisa para recuperarse es una persona quien está dispuesta a escucharle con paciencia, aún algunos le han dicho que es mejor contar a un desconocido como él, porque en este caso, hablarían más sin preocupación y sentirían tanta tranquilidad al fin.
Añadió Dino que a veces volverían unos clientes a ver a las cosas para conmemorar sus amores pasados, aunque la mayoría no viene otra vez al cabe de dejar su cajón, sino que se toma sólo a remembranza y no hay más de saber que su memoria está bien guardada. También pueden recoger sus cajones al cualquier tiempo si quiere terminar este servicio. Mirando a todos de casi ochenta en el armario, esperó que el Banco de Ex-Amor pueda servir como un convaleciente donde los corazones rotos se recobran cuando antes.
Si pagas diez dólares al mes o cien dólares al año por cada cajón, puedes dibujar encima de tú propio cajón y meter cualquiera cosa que deseas después de informar al dueño, entonces déjalo en el armario. ‘Sé que es tú secreto y tienes privacidad, pero va bien evitarme el riesgo de guardar algo peligroso o ilegal. De todas maneras yo lo digo a nadie. Claro, todos son confidenciales, ¿no?’ De hecho Dino es muy fidedigno y a sus clientes les gusta charlar de corazón abierto como amigos y siempre se caen muy bien con él.
‘He escuchado muchas historias conmovedoras. Es muy común de la gente que sólo quiere hablar de su sentimiento con alguien al cabo de romper.’ Según su observación, lo que precisa para recuperarse es una persona quien está dispuesta a escucharle con paciencia, aún algunos le han dicho que es mejor contar a un desconocido como él, porque en este caso, hablarían más sin preocupación y sentirían tanta tranquilidad al fin.
Añadió Dino que a veces volverían unos clientes a ver a las cosas para conmemorar sus amores pasados, aunque la mayoría no viene otra vez al cabe de dejar su cajón, sino que se toma sólo a remembranza y no hay más de saber que su memoria está bien guardada. También pueden recoger sus cajones al cualquier tiempo si quiere terminar este servicio. Mirando a todos de casi ochenta en el armario, esperó que el Banco de Ex-Amor pueda servir como un convaleciente donde los corazones rotos se recobran cuando antes.

¡Muy bien Kasey! El texto es largo y ¡qué trabajadora estas!
ResponderEliminarpero...¿el banco de ex-amor?
no soporto esta idea nada, pasado es pasado, los novios nuevos pueden estar muy enfados si sabemos que sus novios todavía guardan la memoria con los ex-novios tan bien...jaja..¿no?
jaja , claro, tienes mucha razón. No sorporto nada porque lo que has dicho está muy bien: el pasado es del pasado.
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